Doce muertos en dos días de violencia en una cárcel de México, entre ellos un niño de dos años


Un penal del estado de Sinaloa se convirtió en escenario de una masacre en dos jornadas consecutivas. El Centro Penitenciario de El Castillo, ubicado en la ciudad portuaria de Mazatlán, acumuló doce muertos entre el jueves y el viernes, entre ellos un niño de dos años que visitaba a un familiar preso.
El primer enfrentamiento ocurrió el jueves durante el horario de visitas. Nueve reclusos y un niño de dos años que acompañaba a un familiar perdieron la vida, mientras que otros 16 presos resultaron heridos y fueron trasladados para recibir atención médica, según la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
Medios locales informaron que los reclusos utilizaron armas de fuego. Las autoridades no precisaron en ninguno de los dos días cómo se produjeron exactamente las muertes.
Tras el primer choque, efectivos del Ejército, la Guardia Nacional, la Marina y fuerzas estatales ingresaron al penal para restablecer el orden. El establecimiento aloja a 1.800 reclusos y fue declarado “bajo control” por las autoridades estatales.
Sin embargo, 24 horas después la situación volvió a descontrolarse. El viernes se registró un nuevo enfrentamiento que dejó otros dos presos muertos. La Secretaría de Seguridad de Sinaloa aseguró en su cuenta de X que las fuerzas del orden retomaron el control del recinto y que el resto de la población penitenciaria se encontraba bien.
Los episodios no son aislados. El 24 de septiembre de 2024 murieron otros dos internos en El Castillo, y el 31 de mayo de este año siete presos fueron asesinados en el penal de Aguaruto, en Culiacán, según la Fiscalía estatal.
Un diagnóstico de 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos calificó a El Castillo con 5,25 sobre 10 y detectó insuficiencia de custodios, actividades ilícitas y carencias en la prevención de incidentes violentos.
La Fiscalía investiga el origen de la violencia y cómo ingresaron las armas al penal.
El hacinamiento explica en parte la situación. El mecanismo de prisión preventiva mantiene encerrados a miles de presos sin condena, y el escaso personal de custodia favorece la corrupción y la violencia. En México hay 276 cárceles —14 federales y 249 estatales— con una población penal que alcanzó las 261.388 personas en febrero de este año, según cifras oficiales.
La gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, anunció el viernes que se construirá una nueva cárcel en Culiacán con financiamiento federal. El proyecto forma parte de los esfuerzos conjuntos con la presidenta Claudia Sheinbaum y su Gabinete de Seguridad.
“Esta decisión representa un avance, al tiempo que refrenda el compromiso de ambos gobiernos de seguir trabajando de manera coordinada en aras del bienestar, la justicia y la paz en Sinaloa”, expresó Domínguez Nava en un comunicado.
Ya se estudian terrenos en la capital estatal, aunque el presupuesto todavía no fue definido y no se anunció cuándo comenzarán las obras.
Sinaloa arrastra desde septiembre de 2024 una guerra interna entre dos facciones del Cártel de Sinaloa. Por un lado, los hijos del excapo condenado Joaquín “El Chapo” Guzmán, conocidos como “Los Chapitos”. Por el otro, los seguidores del exlíder detenido Ismael “El Mayo” Zambada.
La disputa se originó luego de que Zambada fue arrestado el 25 de julio de 2024 en Texas junto a Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”. Este último admitió en diciembre pasado ante una corte federal que organizó el secuestro de Zambada con la esperanza de obtener beneficios de las autoridades estadounidenses.
Con información de EFE y AP.
Fuente: www.clarin.com



